miércoles, 4 de mayo de 2011

La montaña de parto y el Ciempiés. Miriápodo estrecho y prolongado, con un par de patas en cada uno de los 21 anillos en que tiene dividido el cuerpo, con mandíbulillas córneas y ganchudas que al morder sueltan un veneno muy activo.

Posee dos antenas y cuatro ojos. Vive oculto entre las piedras y lugares húmedos.



LA MONTAÑA DE PARTO

Una montaña parturienta lanzaba tan fuertes gritos, que todos acudieron esperando que, sin duda, echaría al mundo un monstruo nunca visto.
¡Pues después de tantos gritos, sólo parió un ciempiés!
Pensando en esta fábula incierta , pero de sentido verdadero, me acuerdo de esos autores que dicen: "¡Voy a cantar la guerra de los Titanes a Júpiter tonante!"
Osada es la promesa. Y a menudo ¿qué sale? ¡Sólo viento!

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