martes, 7 de junio de 2011

Ellos dos eran uno.

Unidos en mil contiendas,
etéreos en las guerras,
amor libre,  solemne  amor
¡Es la hora!, estrella
Espinas emprendemos
sin miedo a Jerusalén.

En sagradas colinas
el agua poco amarga
resbala gozosa, no espera

Ha pasado el tiempo
muchas estaciones
Nadie sabe si tú piensas
alguna vez en mí.

Marpin_


El blog sin miedos

Un día se le reprochó al filósofo Diógenes Laercio que mendigara, mientras Platón no lo hacía nunca. "Sí lo hace - replicó-, pero acercando la cabeza, para que nadie le oíga".


Como alguien se lamentara de que sus amigos conspiraban contra él, reflexionó: "¿Qué vamos a hacer, pues, si hemos de tratar por igual a amigos y a enemigos?"

 Cuando pedía dinero a sus amigos, les decía que no mendigaba, sino que sencillamente reclamaba lo suyo.


Se dice que Diógenes Laercio estaba cercano a los noventa años en el momento de su muerte. Corren diversas versiones. Según una, le sobrevinó un cólico a consecuencia de la ingestión de un pulpo crudo, hallando así la muerte. Según otra, acabó con la vida voluntariamente, mediante la contención del aliento.

"Hasta el bronce envejece con el tiempo. Pero tu fama, Diógenes, pervivirá eternamente.
Pues tú sólo enseñaste a los mortales la doctrina de la autarquía (individualidad libre y alegre...) y les mostraste la manera más sencilla de vivir."


EL BLOG SIN MIEDOS.

domingo, 5 de junio de 2011

Todavía no hemos perdido la cabeza. ¡Buen día y hasta mañana! Mi esperanza fundo en ti. No se perderá por mí, pues ves que Camino soy.


"He aquí a la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra."
Y enseguida el ángel, desapareciendo, se retiró de su presencia.
(Lucas, 1, 38.)

El blog sin miedos no les olvida

viernes, 3 de junio de 2011

EL HOMBRE QUE QUERIA CONOCER LA LEY



He apostado un centinela ante la Ley. un hombre viene un día a verle y le pide permiso para entrar. Pero el centinela le dice que no puede dejarle entrar en aquel momento. El hombre reflexiona y pregunta entonces si podrá entrar más tarde.

"Es posible- dice el centinela-, pero no ahora." El centinela se retira de la puerta, abierta como siempre, y el hombre se inclina para mirar al interior. El centinela, viéndole obrar, se ríe y le dice: "Si tienes tantos deseos, trata de entrar a pesar de mi prohibición. Pero confieso que soy poderoso. Y no soy más que el último de los centinelas. A la entrada de cada sala encontrarás centinelas cada vez más poderosos;  ni siquiera yo puedo soportar su vista."
El hombre no había esperado tantas dificultades, había pensado que la Ley debía ser accesible a todo el mundo y en todo tiempo, pero ahora, observando mejor al centinela, su manto de pieles, su nariz puntiaguda y su larga barba negra tártara, se decidió a esperar, por lo menos hasta que se le permitiera entrar. El centinela le da un escabel y le hace esperar sentar junto a la puerta. Permanece allí durante largos años. Multiplica las tentativas para que se le permita entrar y fatiga al centinela con sus ruegos. El centinela le hace sufrir pequeños interrogatorios, le pregunta sobre su ciudad y sobre otros temas, pero sólo se trata de preguntas indiferentes como las que hacen los grandes señores, y para terminar le dice siempre que no puede dejarle entrar. El hombre, que se ha provisto abundantemente para su viaje con toda clase de provisiones, lo emplea todo, por precioso que sea, para sobornar al centinela. Y el centinela lo toma todo, pero le dice "Sólo acepto para que no puedas pensar que has descuidado algo"
Durante sus largos años de espera, el hombre no deja casi nunca de observar al centinela. Olvida a los otros guardianes, le parece que el primero es el único que le impide entrar en la Ley. Y maldice ruidosamente la crueldad del azar durante los primeros años; más tarde, al hacerse viejo, no hace más que gruñir. Vuelve a la infancia y como el curso de los largos años en que ha estudiado al centinela ha terminado por conocer hasta las pulgas de su cuello de pieles, pide a las mismas pulgas que le ayuden a doblegar al guardián. Finalmente, su vista se debilita y no sabe si la noche se hace verdaderamente a su alrededor o si le engañan los ojos.`Pero ahora discierne en la sombra el resplandor de una luz que brilla a través de las puertas de la Ley. Ya no le queda mucho tiempo de vida. Antes de su muerte,  todos los recuerdos vienen a agolparse en su memoria para plantearle una pregunta que no ha hecho todavía. Y no pudiendo erguir su cuerpo endurecido, hace señas al guardián para que se acerque. El guardián se ve obligado a inclinarse mucho a él, pues la diferencia de sus estaturas se ha modificado extremadamente.
- ¿Qué quieres saber todavía? Le pregunta. Eres insaciable.
- Si todo el mundo procura conocer la Ley- dice el hombre - ¿cómo es que desde hace tanto tiempo nadie más que yo te ha rogado que le dejes entrar?

El guardían ve  que el hombre está seguro de su fin y, para alcanzar a su timpano muerto, le ruge al oído:

- "Nadie más que tú tenía el derecho a entrar aquí, pues esta entrada está hecha sólo para ti; ahora me marcho y cierro."


El blog sin miedos

¡Hola, hola de nuevo en el atardecer de un viernes de junio! A salvador Espriu : Yo veré tiempos gloriosos, Mi corazón solo en medio de esta ciudad, Repite lo extraordinario, Y así pasa el tiempo de los maldecidos.

Mucho antes de llevar nuestra idea a la práctica sabíamos que el posado de los tigres planteaba un doble problema, sentimental y moral...Se decidió por último que posaríamos uno.
-Julio Cortazar-

Y POSAMOS UN TIGRE
Y EN AQUELLA GRANDEZA ENLOQUECIDOS
IBAMOS POR EL MUNDO MIENTRAS FUERA
Todo Madrid compraba dulces.


El blog sin miedos vuelve a la carga

El 28 de agosto de 1963, millones de personas del mundo entero escucharon el más famoso discurso del doctor Martin Lutero King, cuyo lema fue "Vivo con la ilusión"

"Canto porque soy dichoso; canto porque soy libre...
Dulce niño Jesús, te obligaron a nacer en un pesebre.
Dulce niño Divino, no sabíamos quién eras.
Nuestros ojos estaban ciegos, no podíamos ver, no sabíamos quién eras.
El mundo te maltrató, Señor, a mí me maltrató también.
Pero así son las cosas aquí abajo,
No sabíamos quién eras...

El blog sin miedos 

miércoles, 1 de junio de 2011

¿Nada hay permanente excepto la Nada? Y el presente deja mucho que desear. "La necesidad de reflexionar."


LA LIBERTAD SE ENSANCHA CUANDO SE COMPROMETE CON LA VERDAD Y EL BIEN.

El ser humano necesita saber, sin trivializaciones, lo que es bueno y lo que es malo. Cuando reflexiona con profundidad, comprende que la vida fácil solo proporciona satisfacciones fugaces en medio de una insastifacción general, descubre que su acierto en el vivir está necesariamente ligado a su desarrollo moral.

-Sin embargo, la mayoría de las personas suelen dedicar poco tiempo a reflexionar con profundidad, no se sabe bien por qué.

Quizá se deba a que la reflexión va unida a la conducta diaria, y quizá advertimos que hemos de cambiar algo en nuestra vida, y nos cuesta hacerlo, y por eso rehuimos un poco pensar en ello.

-Es muy humano, supongo.

Sin duda, errar es muy humano. Pero también es muy humano- y quizá más- el empeño por superar esos errores. Por eso, si en nuestra vida hay una ruptura, sobre la que casi ni nos atrevemos a pensar, debemos alertarnos.

-A. Aguiló-

El blog sin miedos