miércoles, 29 de enero de 2014

EL VALOR DE LOS HABITANTES DE BURGOS es un hecho que hubiese sentado precedente. (Pero rápidamente ha sido acallado)

El Partido Popular y el PSOE se hunden con la crisis. Hemos perdido completamente la confianza en los políticos. Pongo un ejemplo ¡El partido Popular tiene a veintinueve mil  concejales en sus filas!. 

                                    ¿Y qué hacen por España...?







                                              Marpin y la Rana.

lunes, 27 de enero de 2014

ESPAÑA.(Última hora) Pasen el mensaje. "Cientos de miles de personas que protestaban en las calles, han sido rechazados con cañones de agua." ¡Bendita sea la lluvia!.

           Finalmente los habitantes de la Tierra,   han entendido que los Ricos mueven los hilos de la gente, porque los Ricos son expertos y consagrados titiriteros, y a su antojo  manejan a  sus títeres políticos y demás asociaciones, sindicatos,  partidos. Los títeres políticos siempre han estado subvencionados por el Poder económico. Don Dinero financiando, y el pueblo a sus pies.  
 
¡Amén! La deuda de los políticos es ahora nuestra, estamos HIPOTECADOS de por vida, estamos atados a la vil corrupción nos guste o no.  No somos unos cobardes sumisos, ¿es qué lo parecemos? Y,  sí los presidentes corruptos están ahí,  será porque les hemos votado, ¿no?.

-¿Por qué les hemos votado? .-

Porque a la vieja y renovada Secta de los Poderosos Ricos les conviene mucho.
Marpin_



                                             Marpin y la Rana.

domingo, 26 de enero de 2014

Yo soy el eso de Aristóteles, Platón, Hesíodo, Claudio Eliano, Esquilo, Euclides, Tito Livio.


 
                             Pecadores asquerosos, avariciosos, borrachos, corruptos, envidiosos, drogadictos, ludópatas, promiscuos y viciosos en general... (Le dice el tonto del  pueblo al Gobierno español y a los políticos de la oposición, y el necio añade sin templanza y lejos del sentir de un ser razonable, comedido y con sentido común: ¡A la mierda todos y todas los  políticos corruptos!)

Por favor.   ¡Santo cielo, madre mía!
MABG.


                                              Marpin y la Rana

sábado, 25 de enero de 2014

ESQUILO (525-456 a.C) El padre de la tragedia. Las cosas ahora están como están y acabarán en lo que ya ha decretado el destino.

Ni encendiendo el fuego para el sacrificio ni derramando libaciones podrá calmarse la inflexible ira que denota la ofrenda no consumida por la llama. (No consumirse la ofrenda en el fuego es prueba de que los dioses rechazan el sacrificio)
Como nosotros no pudimos aportar nuestra ayuda por la vejez de nuestras carnes, sino que fuimos eximidos de la expedición vengadora de entonces, aquí quedamos, apoyando en el báculo nuestra fuerza, ya tan débil como la de un niño, porque a la savia infantil que brinca dentro del pecho le pasa como a la vejez: no tiene en ella Ares su puesto (Esto es, no sirve para la guerra). Del mismo modo, la extrema vejez de un follaje ya del todo seco avanza con sus tres pies por los caminos y anda de un lado a otro no con mayor facilidad que un niño pequeño, como la imagen de algo soñado que se presentase en pleno día.





                                                   Marpin y la Rana.

domingo, 12 de enero de 2014

HERODIANO.

La obra de Herodiano es una historia de quienes no tienen historia, marionetas sin raíces ni fines, en un amplio escenario sin espacio y en una sucesión sin tiempo. Herodiano escribe una narración simple y familiar de lo imposible; es el historiador enamorado de los momentos de crisis, aquellos en los que la figura sublime que ha de dar unidad al Imperio poderosísimo, se retracta en dos, tres e incluso cuatro personajillos, demasiado caseros para tanto papel como se le confía.
Y, a su vez, Herodiano es el historiador invisible que escribe fuera del tiempo y del espacio reales, desde un punto ucrónico y atópico, para unos lectores inidentificables, posiblemente residentes en Roma, pero sin ser latinos, quizá prestos a celebrar los trascendentales Juegos Seculares del 247 en conmemoración del Milenio de la Ciudad, pero también el autor pudo componer su obra bajo Decio (249 al 251) y no para la efeméride milenaria que provocó una cierta efervescencia historiográfica . El mismo autor es un perfecto desconocido...


                      Marpin y la Rana.