lunes, 21 de septiembre de 2015

Los mercaderes usureros de las tiendas de compra-venta de oro se sienten satisfechos y enriquecidos. Gracias a las desgracias del pueblo llano.

                        En nombre de las necesidades más vitales de las personas, en tiempos de crisis los malditos prestamistas se ponen de moda,  vuelven a aprovecharse de las miserias de los españoles y españolas. 




     


                             Marpin y la Rana.

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