jueves, 29 de enero de 2015

¿Por qué vivo cerca de la muerte sin ninguna prisa? Durante 1956 se introdujo la política que se resume en la consigna: "Dejad que cien flores florezcan y que se opongan cien escuelas de pensamiento".

Esta consigna estaba encaminada a permitir la libertad de expresión dentro de límites definidos. Es importante comprender, a pesar de todo, que esta consigna también se emplea para referirse al fomento de la creatividad y la participación de las masas, y no simplemente a la expansión de los intelectuales.
Un segundo concepto, el de "romanticismo revolucionario", se difundió también, bastante adecuadamente en 1958. El concepto se había afianzado como una norma literaria en la URSS entre 1932 y 1934, Se considera que no tiene relación alguna con el "romanticismo burgués", condenado como fenómeno antisocial. El escritor que sigue el "romanticismo revolucionario" trata de percibir los fenómenos recientemente surgidos que modificarán el presente y que conducen a la nueva sociedad, y de escribir sobre ellos. Utilizará su capacidad  para describir "las cosas nuevas y los hombres nuevos", despertando así sentimientos de optimismo y resolución.
-Jack Gray y Patrick Cavendish-



                                           Marpin y la Rana.

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