miércoles, 20 de agosto de 2014

¿Qué es pues una decocción? La decocción es la solución obtenida haciendo hervir plantas en una cacerola cubierta, durante doce a treinta minutos, según los casos, que luego se pasa por un tamiz.


La infusión se prepara vertiendo agua hirviendo sobre plantas picadas, filtrándolas luego.


La cataplasma se hace con una pasta que contiene aceites, almidones, mucílagos, que generalmente se aplica en caliente, sobre la piel.
También son importantes las maceraciones. ¿Cómo se obtienen? Dejando a las plantas en contacto con agua fría, vino o aceite durante algunas horas, días o a veces varias semanas.
Después está el jarabe: se prepara añadiendo a la infusión o a la decocción, una cantidad importante de azúcar, que puede llegar hasta el 70 por 100. También existe la tintura. Se la obtiene macerando durante 5 a 10 días, una parte de sustancias medicinales secas, reducidas a polvo, en cuatro partes de alcohol. No olvidemos el jugo que se extrae de modos diversos, según el caso. Y tampoco los vinos medicinales, que se obtienen derramando vino sobre plantas o hierbas, en un recipiente de cristal, dejando que todo ello se macere, agitándolo de tanto en tanto, y filtrándolo luego.
Finalmente, las tisanas, ¿qué son? No son más que infusiones, decocciones o maceraciones preparadas con mucha agua y poca cantidad de plantas, de forma que se las pueda emplear como bebidas corrientes.
-Nuestras amigas las plantas-




                                                  Marpin y la Rana.  

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