domingo, 17 de noviembre de 2013

No te enfades,- le dijo la madre a su hijo. Ayudame ya que no quieres planchar, ni tender la ropa. Coge los calcetines y emparejalos.

-¡Mamá! En la bolsa hay docenas de calcetines.

Así somos las personas, hijo,  como calcetines sin pareja hasta que se hallan.  Buscando medianías y equilibrios. Juntos y revueltos el rojo con el verde, el negro con el blanco, el naranja con el azul. El gris con el añil...


-Mamá, ya me pongo a ello, estoy separando los colores. Ah, mis guantes perdidos, estaban entre los calcetines.

¡Ves, hijo, entre lo de siempre has encontrado lo diferente!
MABG.



                                                    FIN

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