miércoles, 31 de octubre de 2012

Yo no pido gran cosa. Sólo deseo tomarme esta inocente ensalada en paz, ver cómo resbala un hilo de aceite lleno de sol en el corazón de la lechuga,




extasiarse en un sillón blanco de mimbre contemplando las palmeras que cabecean contra la raya azul del mar, seguir con el interior de la claridad cegadora el vuelo de los dorados abejones, oler la hierba mojada después de una lluvia de primavera, sentir una buena tela de lino en la piel, llenarme los ojos de árboles hasta que la mirada se me ponga verde de ver agua clara, realizar una comunión con los animales y amar sin peligro de culpa.
-Manuel Vicent-
BLOG SIN MIEDOS



                                          

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