lunes, 22 de octubre de 2012

"Por la avaricia de unos, otros sufren las consecuencias." - Cientos de millones de personas han llegado a un punto muerto. ¿Y ahora qué hacemos?




Creyó, en efecto, Carlos Marx - y lo creyó a pie juntillas- que la añoranza de los dioses desaparecería de la memoria humana después de que Prometeo, a la cabeza de los Titanes al asalto, robara el fuego a la sazón depositado en el Olimpo y custodiado por las deidades que solían utilizarlo para resaltar su propio brillo antes que encender las luminarias del progreso  humano. Pero quienes, libreto del maxismo en mano, entonaron a coro aquel

 Pues tu atributo, el igneo de la llama
 fulgor y fuente de las artes todas.
 robó del cielo y diólo a los mortales.
 (Esquilo: Prometeo encadenado)

no tardarían en comprobar que la supuesta simetría entre  religión y espina clavada en el corazón del hombre y de la mujer cuya extracción bastaría para sanar la cardiaca viscera no existía, sino que tirando de la espina se arrancaba el corazón...

-Carlos Diaz-


                                       Marpin y la Rana

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