miércoles, 14 de diciembre de 2011

Ramón del Valle-Inclán o un mago de la palabra.



SONATAS DE OTOÑO 1.902


-Descansemos aquí.

Nos sentamos a la sombra de las acacias, en un banco de piedra cubierto de hojas. Enfrente se abría la puerta del laberinto misterioso y verde. Sobre la clave del arco se alzaban dos quimeras manchadas de musgo y un sendero umbrío, un solo sendero, ondulaba entre los mirtos como el camino de una vida solitaria, silenciosa e ignorada. Florisel pasó a lo lejos entre los árboles, llevando llevando la jaula de sus mirlos en la mano. Concha me lo mostró:
- ¡Allá va!
-¿Quién?
- Florisel.
-¿Por qué le llamas Florisel?
Ella dijo, con una alegre risa:
-Florisel es el paje de quien se enamora cierta princesa inconsolable en un cuento.
-¿Un cuento de quién?
-Los cuentos no son de nadie.



 El blog sin miedos

No hay comentarios: